La poeta Mariela Cordero,
nuestra colaboradora, esta semana nos presenta dos poemas de Saeed Salama
(Egipto). Ha publicado cuatro poemarios, entre ellos Libre, y su obra
tiene presencia editorial en Europa y América. Como autor y políglota, domina
el inglés, español y ucraniano; sus textos han sido traducidos a diversos
idiomas, incluyendo el chino, francés e italiano. Es miembro del Centro
Cultural Español y colabora activamente con revistas culturales
internacionales. Su propuesta lírica explora temas universales como la memoria,
el exilio, la familia y la dignidad humana. Para Salama, la poesía actúa como
un refugio esencial y un vínculo de unión entre distintas lenguas y culturas. Actualmente,
prepara el lanzamiento de nuevos proyectos literarios entre Egipto y el
continente europeo.
Va como un pájaro
Va como un pájaro,
ligero sobre el hombro
del viento,
no lleva equipaje
ni memoria que le pese.
Aprendió del cielo
que la libertad no se
explica,
se practica.
Cada vez que cae
no maldice la tierra,
la besa…
y vuelve a intentarlo.
Porque sabe
que quien nació para
volar
no negocia con el suelo.
El Cairo
El Cairo no es una
ciudad.
Es una madre.
Te despierta con el ruido
del pan caliente,
con el grito lejano del
vendedor de té,
con el sol cayendo como
cobre derretido
sobre los techos
cansados.
Aquí,
las calles no conducen a
lugares,
conducen a historias.
Cada pared guarda un
nombre,
cada balcón una
despedida,
cada café un poeta
derrotado
escribiendo el mundo en
una servilleta.
Yo no camino por El
Cairo,
El Cairo camina dentro de
mí.
Si un día me voy,
no será un viaje,
será una amputación.

