En la sección de traducción de Mariela Cordero presentamos dos poemas de Abdelghani Rahmani (Argelia). Poeta y gestor administrativo. Titulado en estudios superiores de gestión, dedicó su carrera profesional a la empresa nacional, donde colaboró con artículos sobre salud laboral. Tras su jubilación, volcó su vocación a la escritura; hoy cuenta con seis poemarios publicados.
Las lágrimas secas.
Las lágrimas secas, al encuentro
de otras comarcas todavía sepultadas
bajo el mal silencio nevado,
disipan tantas historias estrelladas.
El cielo, cuyos follajes
se enraízan en los rostros,
esconde a otros migrantes,
y cesa, al parecer, de llorar.
El grito sinuoso del silencio
no se emparenta con ninguna noche,
sin color, sin dolor,
pero se aproxima al lejano pasado.
Las rutas baten sus alas
cuando resuenan en el vacío... las campanas.
Ardiente esperanza.
Ardiente esperanza, el pensamiento
su mirada clava a lo lejos.
Gélido, el cuerpo que debería
hablar. El destino cuida.
¡Soñador! Que él regrese
a la tierra de los ancestros
sin púrpura ni devolución,
Grandeza, al fin posada
de signo precursor,
la puerta no ha sido vulnerada.
El ojo interroga al dolor.
Traducción al español por Mariela Cordero

