En la sección de traducción de
Mariela Cordero presentamos tres poemas de Hadaa Sendoo (Mongolia) Poeta y
traductor cuya obra está profundamente arraigada en la tradición épica mongola,
el paisaje de las estepas y las complejidades de la vida del siglo XXI. Su
poesía destaca por sus imágenes evocadoras y su profundidad filosófica, y a
menudo explora la conexión entre la naturaleza y el espíritu humano. Sus versos
hablan con frecuencia del «viento de
Mongolia» y de la vida en las praderas, utilizando símbolos como la yurta y los
ríos autóctonos (Kherlen, Onon, Tuul) para expresar la identidad cultural. Los
críticos señalan que sus versos suelen reflejar creencias chamánicas y
budistas, en particular la naturaleza cíclica del nacimiento, la muerte y el
renacimiento. Sendoo ha publicado más de 15 libros de poesía, muchos de los
cuales han sido traducidos a docenas de idiomas. Vive en Ulán Bator, la capital
de Mongolia, desde 1991.
Los sueños son sueños
El palacio del rey
una vez me embriagó
aquellas cautivadoras ilusiones
una vez me emocionaron
Luego, colapsé cien veces
Ahora, los sueños son sueños
paso a través de los fragantes jardines
del mundo mortal
miro atrás mil veces hacia aquella verde
pradera.
La obra del viento: El beso eterno
En el vasto, vacío Gobi
dos aves del desierto
han plegado sus plumas
a través de millones de años
ese beso se convirtió en una escultura
de piedra
por obra del viento de Gobi.
Atravesando las setenta crestas negras
Bajo las ondulantes Montañas Yin
su desolación y lejanía
evocan ternura.
Los jinetes grabados en las pinturas
rupestres
son el paisaje grabado en mi sangre.
De repente, escucho un carruaje de
cuatro ruedas al galope
tarareando el largo canto de una
civilización nómada.
Traducción al español por Mariela
Cordero

