Un mismo aire nos circunda| Laura Nieves| Ecuador


 


La poeta Mariela Cordero, nuestra colaboradora, esta semana nos presenta dos poemas de Laura Nieves (Ecuador). Máster en Formación e Investigación Literaria en el Contexto Europeo. Es autora de los poemarios Animales de luz (2018), El macho de los 4 vientos (2019) y El olor de la canela (2022). Actualmente trabaja en la edición de su cuarto poemario y en un ensayo sobre simbología. Su obra ha sido traducida a varios idiomas y ha participado en encuentros literarios, festivales de poesía, conferencias y ferias del libro. Reside en Suiza, donde dirige el proyecto cultural Poetas en Suiza y el Ciclo Literario AKASHA, dedicado a fomentar el diálogo artístico entre las culturas suiza e hispánica. Recibió una mención de honor en el IV Premio Nacional de Poesía Joven Ileana Espinel Cedeño, organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana y El Quirófano Ediciones.

 

 

 
Es tan cierto el hecho de que vivimos dentro del aire como que estamos rodeados por el mundo etéreo de los muertos.
                                                                                                                       — Rudolf Steiner
 

Vivimos rodeados de muertos


Un mismo aire nos circunda

nos envuelve

un muerto recién desprendido

de su cuerpo

camina cerca de nosotros

un muerto que se aferra a los recuerdos

a los objetos

y a las personas que quería

 

Hay un muerto oculto

detrás de cada castillo

o casa antigua

un fantasma que no quiere

desprenderse de su infierno

de su antiguo mundo de materia

de sus reinos de deseos

 

Un muerto nos observa

lee nuestras mentes

y reproduce sus ideas

sus pensamientos

 

A veces se asoma a nuestra ventana

como un pájaro de buen o mal augurio

o una gran polilla acurrucada

en una esquina del tumbado de la casa

 

Es un muerto que respira

de la misma chispa divina que nosotros

un alma que aún

no se ha ido de este mundo

un muerto que recuerda

y nos envía una señal

nos muestra que fuimos

y seremos un día como ellos

 

Vivimos rodeados de muertos

que viven en el aire como nubes

como vapor de vida terrestre

que se desvanece

 

Algunos con tristeza

ven a sus parientes que los lloran,

y no quieren despedirse

recorren los lugares que habitaron

A veces se nos aparecen en recuerdos

que no nos abandonan

o en nuestros sueños más vividos

son muertos muy cercanos

que deben aceptar

que una nueva vida les espera

que deben elevarse

continuar con su proceso evolutivo

pasar a la siguiente esfera

Comprender que regresan a su esencia

al cosmos de donde

en otro tiempo se desprendieron

 

Los muertos viven entre nosotros

solo que no nos hemos dado cuenta.

 

Plenilunio
 

En una colina de Männedorf

observé la luna en plenilunio

Era grande

misteriosa

 

Recordé algunas leyendas de mi infancia

pensé en las películas de hombres lobo

que pasaban por la televisión los sábados por la noche

y en una inocente historia

que mi prima había escuchado en su escuela

 

Un pobre leñador había pedido a la luna llena

que se lo llevará

pues se sentía cansado de su arduo trabajo

 

Al escuchar la luna su deseo

se lo tragó

con su leña y su hacha

así se lo había contado

un muchacho de la escuela

 

Y que debido a eso

la luna tenía esas misteriosas manchas

que era la sombra de aquel hombre

con sus leñas

 

Me alegraba recordar aquella inocente historia

que nos causaba sorpresa y miedo

 

También recordé algunos mitos hindúes

sobre los espíritus de los antepasados

 

Los bondadosos Pitris

que habitan en la luna

 

Pensé en mis difuntos

en que deberían estar ahí

esperando oraciones

y ofrendas

 

Recordé que no entregué

ninguna a mi bisabuela

solo un par de rosas ajadas

hace mucho tiempo

cuando visité su tumba con mis tías

 

Mi bisabuela

que crió 5 hijos

y 2 nietos

Y después 2 bisnietos

mi hermano y yo

hasta que una muerte violenta

la arrancó de la tierra.

 

Mi querida bisabuela

por aquel tiempo no sabía

que quizás tu alma viviría

otra vida en la luna

esperando una ofrenda

de tu descendencia

 

Perdóname por esas flores ajadas

y por mi silencio

en ese tiempo no conocía

sobre los mitos de la luna

y su vínculo con los muertos

 

Solo pensaba en aquella leyenda

sobre el pobre leñador

y en las grandes manchas de luna

 

Hoy veo todo diferente

querida bisabuela

hoy te ofrezco este poema

no tiene los colores vibrantes de las flores

ni el sabor dulce de la miel

que algunos hindúes ofrecieron a sus muertos

no es una ofrenda de arroz

pero es parte de la palabra que me habita

de mi corazón que te quiso sin entender

que existía un vínculo invisible

que nos unía en este misterioso universo.

 

 

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