La poeta Mariela Cordero, nuestra colaboradora, esta
semana nos presenta tres poemas de Miladis Hernández Acosta
(Guantánamo, Cuba, 1968). Poeta, editora, crítica y ensayista. Licenciada en
Historia por la Universidad de Oriente.
Ha publicado más de veinte títulos.
El ensayo: Las náufragas porfías
(Ed. La orilla oscura. México, 2025.
Primigenios. Miami, 2020 y Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2016) Los
poemarios: Al cielo dividido. (Segunda
edición, Ediciones Deslindes, España, 2025), Los imponderables reinos (tercera
edición, coedición Ed. La orilla oscura y ediciones LUNETRA, Mexico, 2025) Moratoria (Ed. Dos islas, Miami 2024),
La isla preterida (Ed. La orilla
oscura, México, 2024. Ed.
Primigenios. Miami. 2019); Classic
Subversive (ILIADA EDICIONES, 2024, Berlín, 2024); Al cielo dividido. (Coedición,
Ed. ILIADA EDICIONES Y PRIMIGENIOS. Berlin, Miami, 2023), Los salientes. (Ed. PRIMIGENIOS,
Miami, 2023), La niebla del paraíso. (Segunda edición. Ed. Primigenios. 20223),
Los expolios (Ed. 2 islas. Miami.2022), El oro del imperio. (Segunda edición. Ed.
Primigenios. 2022): Los blancos territorios. Antología creciente (Ed.
Primigenios, 2021), Bosque de Tárnow
(Ilíada Ediciones, Berlín, 2021); La niebla del paraíso (Ed. DMcPherson.Cuba,
2021) Viento de cenizas (Antología Mínima. Ed Primigenios, 2021), El oro del imperio (Ed. Siglo 21. España. 2020); La confesión infinita (LP5. Chile, 2020); El fuego del ángel (segunda edición. Ed. Primigenios, 2020), Al sur de los páramos (Cuarta edición
Ed. La orilla oscura, México, 2025. Tercera edición. Ed Primigenios, 2020), La sombra que pasa (Segunda edición. Ed.
Primigenios, Miami. 2020.
BOICOT
O rara sensación de extravío. Justo en la mesa. Nada
puede ser negado en la casa. Nada puede ser dañado ni absorbido. Ley severa o
un águila acristalando densos subterfugios. Vinagre para limpiar las piedras
preciosas o matar ese hongo azulado que quiere posicionarse, abrirse o
repartirse en cien formas visibles, llegar a esa horda de clonadas cicatrices.
Llegar a la ignífera incertidumbre, dar al clavo; preponderar hundirse. ¿Raíz o
superficie? Legión de amaneceres. Cadáver que espera. Sustrato del que vive o
como madre muerta desde su sangre ruge.
CIORAN. CIRRUS
Sed de lo humano. Sed inmoral. Sed de ese
espejo o esas nubes que dan pena. Déjenme preguntar o estabilizarme. He pensado
en ese muerto que velan en un cuarto obscuro. He pensado que antes estuvo en
una ambulancia. Me reconozco en la última pared como un hecho imprevisto. Yo
subí con la ley del hielo. Sujeta a los f lancos endebles de una hermandad sin
futuro. Yo subí viendo pasar a los muertos desde un umbral confiscado por la
muerte. Somos todos los que somos y no lo que pudimos haber conseguido. Cuál es
el ansia para abrir les paso a las bestias que tragan los sables blancos con
que los hemos herido. ¿Cuál ascensor para bajar con la muerta que respira? ¿Qué
me hace pensar en esas extrañas aniquilaciones o en todas esas ideas que me
llevan como siervo agujereado a un cuarto oscuro? Si pudiera entregarme a las
sedas o algún asesino. Agito —solo— esa sed que me vence cuando desmenuzo lo
humano. Yo crecí desechando a un falso enemigo. Lo único cierto es contenerme o
abrirme frente a ese falso enemigo. He pensado en esa sed por lo humano. Yo
misma doy la sed por lo humano. Me vuelo la cabeza pensando en cómo sobrevivir
cuando ese enemigo irredento baje conmigo.
OBSERVATORIO
Al principio era la acción. Después las palabras. La
razón o fuerzas para derribar las palabras. Al principio llegamos. Luego nos
fuimos sin esa paz o nudo de niños extraditados. Un tronco quebrado. Pretexto
en la cueva donde vi las piedras imponerse. ¿Caídas o sumisiones? Un sitio.
Barcos de madera reflejan una flota apenas salvada. Lluvia sobre piedras o ese
resquiebro. Lluvia sobre un puente o esa usurpación. Un lente en el camino. Un
hierro fino. Contemplación de raíces cortadas. Un vamos firmes hacia la pérdida
o hacia la yerma desventaja. ¿Congelación o huellas? Monturas para acercarnos a
la desobediencia. Tenemos que expulsar las espinas o compadecernos. Grietas del
ayer o de esta no che con líquidos mortales. Una puerta hacia la cueva. Un
ante-paso. Letrero con sentido inverso o una engrosa da fila de mujeres
hermosas. Aves de distintas manadas donde morir es esa coalición en la cueva o
ese golpe que damos en las alturas para luego ir en retroceso. Morir es ese
frío agujero donde cabe una última conversación o las palabras extremas.
¿Ruinas o sucesiones en el ojo incauto? Excitación que contra el día o el
viento se antepone. Vasijas. Un nardo. Un turbante. Una luna que involuciona.
La muñeca grita. Voy como antes con fiero níquel en la lengua. Voy en seguida o
más tarde a morder el póstumo hueso del exterminio o ese seno de luna muerta.

